Tu sombra en mi cama
susurrándome en el oído.
Y el sólo deseo de despojarme
de este fantasma
Sueños truncos,
la inmensidad de la noche
y este ser que no es;
mi única compañía.
Tan sola,
atada a este recuerdo
tatuado.
Siento aun las agujas
Perforan la piel
La tinta se seca
Y la imagen se hace
universalmente visible
Indeleble dolor
No das tregua
Quiero dormir
En paz, serena.
domingo, 16 de enero de 2011
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